Archive for November, 2007

h1

¿No que no?

November 27, 2007

Amigas.- Washa washa washa…

Yo.- Bla bla bla…

Amigas.- Wiri wiri wiri…

Yo.- Etcétera…

Amiga.- ¡Mira! ¡Ahí está Pablito, y viene directo hacia ti!

Así es: el anteriormente mencionado niño del overol se acercaba peligrosamente hacia nuestra ubicación, probablemente dirigiéndose hacia la biblioteca o la cafetería. Al pasar a mi lado, fue graciosamente interceptado.

Yo.- ¡Oye!

Él.- ¿Eh?

Yo.- Alejandro, ¿verdad?

Él.- Sí…

Yo.- Hola, soy Francisco ¿Te puedo pedir un grandísimo favor del tamaño del mundo?

Él.- Pues… depende.

Yo.- ¿Me das tu autógrafo?

Él.- ¿Eh? ¿¡Yo!? Pero… ¿por qué?

Yo.- Pues porque eres actor y cuando seas rico y famoso me lo agradecerás… te vi en Susana y los Jóvenes.

Él.- Ah… eh… bueno… (toma la hoja y la pluma que le extiendo) pero, ¿qué pongo?

Yo.- Pues ponle “para Francisco con amor y admiración”… bueno, si quieres no pongas lo del amor. Y una florecita o una carita feliz o una estrellita…

Él.- (Firmando) No, florecitas no… Le voy a escribir Susana y los jóvenes porque es la obra que… (escribe “Susana y los jovenes”).

Yo.- Jóvenes lleva acento en la o…

Él.- ¿Mande?

Yo.- ¡Nada!

Y eso fue lo que pasó. A pesar de que me miró con cara de “WTFIGWYFF?” me pareció un chico muy agradable. Mis amigas no se creían que de verdad lo hubiera hecho… yo tampoco, sinceramente. Como ellas dijeron atinadamente, es que fue “en caliente”, sin pensarlo dos veces. Voilá!

Después me reí mucho, me dio mucho calor y me puse (más) rojo.

No creo que lleguemos a amigos (aunque de ahora en adelante lo saludaré si me lo encuentro), pero lo que hoy pasó, sumado al Cirque du Solei que fui a ver el domingo, me han puesto de verdadero buen humor. Y a pesar del sonrojo, del oso tan grande, de las piernas que me temblaban y de que las amigas del chico (¡que estaban ahí!) me vieran raro, ahora me siento tranquilo, seguro, contento y capaz de hacer lo que sea.

¡Puedo hacer lo que yo quiera!

Alejandro
¡Ay… qué bonita letra!

h1

Qué NO hacer para impresionar(me) en Internet

November 25, 2007

Últimamente mi desesperación amorosa (de la que ahora me río, y por la que mañana lloro) me ha hecho frecuentar páginas de Internet que tienen como fin “conocer gente”.

Nah, mentira… no es últimamente xD, así ya desde hace mucho tiempo… ¿y saben qué?

¡ES UNA MIERDA!

Viviendo en un pueblito una ciudad pequeña, como aquí donde yo vivo, es difícil encontrar personas que vivan cerca de uno; casi todo son de las grandes urbes (léase, Pejelandia o el DF) y los pocos que me han tocado medianamente cerca no cumplen con las características deseadas.

Y no es que yo sea, wow, súper-exigente, sino que a veces la gente comete algunas barrabasadas insoportables…

Así pues, queridos lectores, les dejó algunos tips para que me liguen en Internet:

1) No pongas en tu perfil fotos de gente famosa o de modelos. Y no se te ocurra aparentar que son fotos tuyas (créanme, me ha pasado u.u).

2) A menos que tengas unos pectorales de oro y un vientre de lavadero, no pongas una foto tuya sin camisa… e incluso con un buen cuerpo, no lo hagas, demuestra que eres un naco irredento y que tus intenciones son un buen faje.

3) Tampoco pongas fotos de tu pubis, especialmente si llevas unos calzones horribles y se notan más tus lonjas que tu “cosita” .

4) Si tienes cincuenta años, no pongas tu perfil en la sección de jóvenes…

5) En sitios como SEXY O NO, trata de poner una foto en la que salgas presentable, de menos…

6) Si me agregas al MSN, haz el favor de que tus conversaciones no lleven el siguiente rumbo:

ÉL: Hola
YO: Hola
ÉL: ¿Gay o bi?
YO: Muy bien, gracias, y tú? ¬¬

O pior tantito (y ya saben que pior es peor que peor):

ÉL: Hola
YO: Hola
ÉL: ¿Activo o pasivo?
YO: Yo gay, y tú? ¬¬

7) Sí, me gusta el pene, pero no me interesa ver tu pene antes de ver tu cara.
8) La ortografía es importante para mí. Y ya sabes lo que dicen: la primera impresión es la que cuenta, así que si mi primera impresión contigo será por escrito, trata de escribir, si no perfecto, por lo menos de modo aceptable.

9) Fíjate de donde soy al ver mi perfil: si vives del otro lado del país, ¿para qué diantres me agregas?

10) No quieras que nos veamos al día siguiente de que nos conocimos. Sólo lograrás infundir mala espina.

Y bah, no se me ocurre qué más.

h1

November 22, 2007

¿Cómo remediamos la soledad? Con compañía. Y que me digan lo que se les antoje, nadie puede rebatir eso.

Para conocer gente, Internet es una mierda. O la gente no lee que NO eres de Aguascaliente, o vive cerca de ti y se atreve a escribirte teniendo 35 años y buscando “poner su vergota en tu culito”, ¡ASCO!

Y en otros lugares, pues ni cómo.

¿Dónde está el valor? ¿Dónde está todo ese puto valor que te permite pararte frente a cientos de personas y tirarte al piso a chillar como loco por escuchar una canción de Cepillín? ¿Dónde está ese valor cuando se trata de acercarte a personas nuevas?

Me dicen que soy exigente. Pero mejor solo que mal acompañado, ¿no? Por eso desprecio la palabra urgido, porque yo anhelaré y desearé con toda el alma un poco de compañía, pero no me voy a enredar con el primer hijo de vecina que se me ponga en frente.

(Sólo quería hacerte la plática, para no aburrirme, porque me caes bien ._.)

(Extraño a mi mamá.)

(Lo único bueno es que mañana empieza la segunda temporada de House M.D.)

h1

Lo de siempre

November 19, 2007

Quiero hablarlo y ya. No quiero que alguien me diga que hacer o me dé consejos o me haga poner los pies en la tierra; sólo quiero hablar y llorar en los hombros de alguien y recibir un abrazo. Sólo quiero saber que alguien me escucha.

Pero si hablo contigo o contigo, sólo me vas a decir lo que me dices siempre y terminaré llorando mucho más.

Odio los fines de semana.

h1

YOU-who-must-not-be-named

November 16, 2007

Este espacio es un reflejo del yo que no soy frente a todos. Es un desahogo constante de la realidad -será por eso que me niego a poner ficción-. Es el único hombro donde puedo depositar mis lágrimas.

Mis mejores amigos no lo son realmente. No lloro en los hombros de mi mejor amigo porque él es la causa de la mayoría de mis llantos. Mis otros mejores amigos no están aquí cuando estoy triste, porque cuando estoy con ellos estar triste es verdaderamente difícil.

No es una máscara, es realidad. Cuando estoy con las personas a quienes quiero, sonrío. Siempre sonrío y no es fingido, es que en verdad estoy contento. ¿Llorar? No puedo.

Cuando estoy solo lloro mucho. Últimamente ya no tanto, aunque sea sorpresa, pero aún lloro. Hoy estoy triste, pero estaba feliz hace una hora. Mi mente divagó, se distrajo de la música de Cri-cri y, ea, recordó lo que no quería recordar.

Detalles de tu persona que me matan. Y recuerdos.

Ese día tan triste para mí parecía un día enormemente feliz para ti. Ese día me dijiste lo que yo sabía y tú sabías que me derrumbaría y me derrumbé. En ese momento lo único que quería era llorar hasta acabarme las putas lágrimas, pero tú te enfadaste conmigo. No, no me reconfortaste, te enfadaste, te enfadaste conmigo por estar triste.

No lo comprendías y dudo que lo comprendas. No sabes, no tienes idea de lo que siento cuando te veo a su lado. Y menos de lo que sentí esa vez.

No te pido que seas infeliz por mi causa, pero pienso que pudiste haber pensado en mí aunque sea un poco. Yo sé que si ella no fuera mi amiga no te dignarías siquiera en dirigirme la palabra, como hiciste con los demás. ¿O estoy equivocado? Ojalá sí, y ojalá no sea la otra posibilidad no mencionada.

He hecho un esfuerzo y lo sabes. No lo puedes negar, pero tampoco me puedes pedir que haga como que todo es fácil, porque no lo es.

Soy feliz, aunque estoy triste. Si no fuera feliz, pensaría en quitarme la vida y, seguramente, no lo haría. Pero soy feliz, porque quiero ser feliz, porque quiero vivir -y vivir 120 años- y realizarme, porque sé que puedo y lo voy a hacer.

La tristeza es parte importante de la vida. Si no hubiera tristeza, no sabríamos reconocer a la felicidad. Estoy triste porque así debe ser, pero soy feliz. Estoy triste porque las circunstancias así lo quieren, pero soy feliz. Estoy triste por solitario, por incomprendido, por rechazado, pero soy feliz por esperanzado, por lleno de fe.

Suena tonto, pero es la verdad.

Dios quiere que conozca gente antes de conocer a la indicada, para que sepa ser agradecido. Eso me han dicho y creo que es cierto. Hoy mi tristeza no es como la de otros días, no es iracunda, celosa y eclipsante. Hoy es una nueva tristeza, la bienhechora, la amable.

No eres la única causa, pero sí la más grande. Hay otras cosas, cosas que son peores, porque son serias, o eso se supone. La vida no debería ser cosa seria; “no te la tomes en serio, al fin que no saldrás vivo de ella”.

Y me pongo a pensar y a pensar, porque me tranquiliza y me reconforta, me entretiene y me divierte, pensar mucho. Y pienso que algún día llegará; todos mis amigos no pueden estar equivocados, así que llegará. Incluso tú me lo has dicho, y es más, me has dicho que pronto. Yo te creo, nunca me has fallado, o eso espero. Confío en ti.

Así que si es verdad -y tiene que serlo- y él, sea quien sea, está cerca, todo esto, toda esta tristeza que hoy siento, será inversamente proporcional a la alegría que sentiré. Y eso significa mucha alegría (si quieren comprobarlo, revisen todo el contenido de este lugar).

Pero la felicidad se queda, mi querido Voldie, se queda.

Te amo, aunque tú no a mí.

h1

Quiero…

November 15, 2007

Flacos

 

¡Quiero un beso!

 

(Y también quiero estar así de flaco, pero… whatever…)

h1

Monosílabo

November 10, 2007

Cuando te veo, tu belleza me impacta hasta el punto de olvidar mi nombre.

No te amo, pero me encantas. Y sé que podría amarte, pero somos víctimas de las circunstancias. Es uno de esos enamoramientos potenciales sin potencia, de esos que hubieran sido si el hubiera fuera indicativo y no subjuntivo.

Eres extraño, y ese algo tan extraño en ti me encanta. Todo me gustas: tu voz, tus ojos, lus labios, tu cuerpo, tu piel, tu tipografía.

Y todo te quiero, como quiero a muchos amigos, por el simple hecho de conocerte, porque no puedo evitarlo. Todo te quiero.

A veces pienso que eres todo lo que verdaderamente quiero en una persona. Nada de perfección, nada de completa seguridad en sí mismo, sólo tú, como tú eres, con todos los defectos que estaría ansioso de descrubrir, uno a uno, si, tan solo si [...]

A veces me doy cuenta de que pienso en ti más de la cuenta. Y no se siente feo, me haces sonreír. Y no sufro, ni lloro, porque no hay manera. Gracias a Dios no te amo [como lo amo a él, por ejemplo].

No eres el único, de hecho, vienes siendo el tercero, pero eres el más integral y el (ahora sí) único al que he tenido acceso oral, visual, espacial. Y me agrada eso, me agrada conocerte, me agradas todo tú.

Y a veces me sorprendo celándote, pero está bien, soy celoso hasta de mi sombra. Y no en el sentido del novio celoso y tonto, sino en un sentido que tal vez sólo yo puedo comprender, porque es mi vicio, los celos son mi vicio, y no por ti, no sólo.

A ese chico lo admiro quizás un poco menos, pero lo envidio más, no por que sea más inteligente, más guapo o más interesante que yo (que sí lo es), sino porque tiene un algo de intimidad contigo, y no es una intimidad íntima, como la que yo quisiera, sino una intimidad íntima de esas que envidiaría yo incluso si las circunstancias no fueran tan crueles y pudiera ser yo a quien te entregaras.

Y divago, divago mucho, porque éste es un sentimiento tan extraño como yo, diferente a otros, más cruel pero menos -nada- doloroso. Un sentimiento subjuntivo, imposible y, por imposible, inócuo. Un sentimiento que es como un libro de fantasía, que emociona hasta las lágrimas (o tal vez no tanto así), pero que cuando se cierra y se guarda en la estantería, junto con los otros seis, se deja ahí, irreal, nunca olvidado, pero siempre conciente. Es un wingardium leviosa, lo que siento por ti, que, mientras te mantengo, Harry, entre las manos, me eleva de verdad, pero cuya irrealidad no entristece, porque no se supone que sea así.

¡Ojalá tu hermano gemelo bueno viviera aquí, conmigo [tal vez, bajo la cama]!

h1

¿Me darías tu autógrafo?

November 7, 2007

Sueño contigo. Es una tontería que lo haga.

La primera vez que te vi fue en una obra de teatro. ¡Qué actorazo, por cierto! La vi dos veces, en las dos interpretaste a un personaje diferente y qué bien lo hiciste. Y además, esa carita que tienes….

La primera vez, estando afuera yo del teatro junto a mi amigo que ya no es mi amigo y que es tu compañero de licenciatura, le dije que me parecías atractivo; “¿Le digo que te gusta?”, me preguntó. “¡No!”, le respondí. Y ahora me arrepiento… ver tu reacción hubiera suponido una interesante experiencia y tal vez un buen motivo para hablarte y, quién sabe… según Omar nadie sabe sobre tus preferencias sexuales… La duda no es certeza, no es , pero tampoco es no.

Y resultó que una de mis amigas de la facultad también te vio en esa obra y también le gustó mucho. Cada que te vemos -o a cualquiera de tus compañeros que hemos visto en obras de teatro-, es imposible no sentirnos rodeados de celebridades… y tú, en especial, nos llamas la atención; ¿será tu espléndido talento y capacidad actoral? ¿O será sólo tu cara? No puedo negar que ambas dos cosas son muy… buenas.

Así que yo, en broma y en serio, como excusa para poder voltear a verte, le decía a mi amiga “¡Mirá, ahí está Pablito! ¡Pídele su autógrafo!”, y claro, ella decía que no, qué no.

Entonces, un buen día, jugábamos baraja y el que perdiera se acarrearía un castigo. Adivinen quién perdió y cuál fue el castigo.

Y yo dije: “Hoy sí le pido su autógrafo” y te vi sentadito en una sillita, haciendo tu tarea y me dio mucha pena interrumpirte. Dios, Dios mío… ¿por qué es tán difícil hacerlo?

No debo soñar que eres gay y que, a raíz del autógrafo empezamos a hablar hasta volvernos buenos amigos y después algo más que eso. No debo hacerlo, pero es bien bonito.

Alejandro, Alejandrito… qué nombre tan bonito tienes, si es que el programa de mano de Susana y los jóvenes es veraz, y no tiene por qué no serlo.

P.D.: La hamburguesa de hoy estaba deliciosa hasta el paroxismo.

P.D.2: Quiero un novio, y lo seguiré queriendo hasta que lo tenga… y una vez lo tenga, pues lo querré, y lo seguiré queriendo. Y ojalá sea pronto.

h1

Frustración y enojo vertidos en teclas. Qué bonito se siente.

November 3, 2007

Lo que me pasa es que quiero hacer algo pero no quiero hacer nada de lo que tengo o puedo hacer.

Quiero un novio, carajo (me acuerdo de Memo xD). Es bobo y me tiene hasta la madre, pero es cierto.

No soy una mala persona, aunque no soy perfecto. Pero creo que tengo mucho que dar… mi egoísmo es raro, porque realmente recibir no me parece tan importante. Yo quiero que alguien acepte lo que áquel no aceptó nunca.

Alguien muy sabio me dijo que yo debía ser feliz y que siendo feliz lo demás vendría solo. Lo intenté y lo sigo intentando pero hasta ahora no lo he logrado. Una vez más, áquel tiene la culpa.

Yo lo conozco como muy pocas personas lo conocen y yo sé que él no era feliz. Él, por el contrario, era muy infeliz, y así le llegó la felicidad. No hubo atracción felicidad-felicidad, no hubo karma ni ninguna de esas cosas metafísicas.

Y entonces me pregunto: ¿dónde queda todo lo que me dijeron? ¿Qué sentido tiene, entonces, que intente ser feliz? ¿Por qué él, que no lo hizo, encontró lo que tanto quiero y yo, que por lo menos intento hacerlo, no?

Me vale lo que digan, no es lo mismo.

Soy gay. Y sí, me siento muy bien siéndolo y no reniego de mi condición, pero me hace la vida muy difícil. Puedo conocer muchos chicos que me caigan bien pero… ¿cómo saber si les laten los hombres? En primer lugar, nueve de cada diez chicos que conozca casualmente (en la escuela, o que sean amigos de mis amigos o equis cosa) serán heterosexuales, y el décimo no va a llevar un cartel en la espalda que diga “soy gay” (como yo no lo llevo). Podría tenerlo enfrente y nunca saberlo.

Ahí entra la opción A: Lugares “de ambiente” . Ok, en primera aquí, en la ciudad de Toluca, no hay lugares “de ambiente” que no sean antros. Y no, no cuento los baños de la comer ni el barandal de Grand Plaza porque para mí esos son lugares de gente urgida que busca un acostón. Con los antros pasa lo mismo, a veces, pero casi todo el mundo se va de fiesta los viernes, a divertirse y tal vez a lugar. Pero (maldito pero), como siempre, hay varios inconvenientes. Uno, a duras penas me dejan salir de noche. Dos, los lugares engentados me enferman. Tres, el olor del cigarro me hace vomitar.

Opción B: Internet. ¡Bendito www! Ahí sí que debería encontrar a alguien especial, ¿no creen? Pero no. Internet es una mierda para encontrar gente si no vives en la asqueross Mexicocity o en Monterrey o en alguna otra gran urbe. Las pocas personas que aparecen de Toluca o alrededores buscan un acostón, están horribles (que me disculpen los feos, pero de la vista nace el amor), son unas nenitas (con perdón de Pepe, a quien quiero mucho, pero que es una locaza de lo pior) o, pero aún, no saben escribir (y es que si mi primer contacto con alguien va a ser por escrito, me desanima mucho que no sepan diferenciar la b de la v).

Lo ideal para mí sería conocer a alguien de mi ciudad o de que estudiara en la escuela. Para mí el contacto es importante, y no soportaría estar con alguien a quien a duras penas pudiera ver una vez al mes (que, por cierto, el intento de rescate de mi primera relación fracasó justamente por eso).

Y hablando de mi primera relación, fíjense que me pasa algo muy tonto. Omar, mi ex, es un gran amigo. Nosotros terminamos una vez porque él vivía una etapa de desequilibrio emociona cañonsícima, después regresamos (pocos se enteraron de esto, pero en realidad es irrelevante), pero no duramos nada, porque él entró a la facultad y nos dejamos de ver.

RESULTA, pues, que yo pasé una temporadita sufriendo su ausencia (yo de verdad lo quería), llorando y soñando con él, oliendo su aroma, fantaseando, esperando. Casi todas las veces que nos vimos desde entonces (muy pocas, apenas una vez cada que había vacaciones es mucho decir) nos comportábamos con si fueramos novios. Besito, manita, te quiero, te extraño. Y esperanza, claro. Pero lo tonto pasa cuando se va acercando el día en que yo entraría a la facultad.

El destino maravilloso quiso que nuestras carreras estuvieran en la misma facultad… ¡divino! Efectivamente, ahora lo veo casi del diaro, pero, ¿qué creen? Que ya no me gusta. Sí, lo quiero como al gran amigo que tengo en él, pero ya no me gusta. Y no entiendo cómo es posible que de anhelar la miel de sus labios ahora le huya. Porque, maldita sea la puta madre de la hija de la chingada, él parece seguir muy interesado en mí. Incluso nos hemos besado un par de veces (besos que yo no rechazo por miedo a herirlo, pero que no siento ni disfruto ni deseo). Me lleva la chingada.

Y fíjense que conozco a varios maricones ahí en la facultad. He ahí el problema: maricones. Ya lo he dicho, grandes amigos míos son muy afeminados y yo respeto eso, pero no me va, no me va. A mí me gustan los hombres, ¿es difícil entender eso? ¡LOS HOMBRES! Varones, masculinos, XY: hombres. Y no, no pido un machote peloenpecho, misógino y asqueroso, incluso creo que el hombre ideal debe tener cierta dosis de sensibilidad y esas pendejadas femeninas, pero, ¿por qué tienen que ser unas nenitas babosas?

Y me respondo: porque sólo así las veo. Claro que hay muchos chicos gays que no son afeminados, pero ni sus madres se enteran de que son gays, y no es que sean de clóset, sino que no llevan su letrerote de “me gusta el pene” tatuado en la frente. Son chicos normales, como yo, pero la única manera de saber que son como yo es que me los tope en un antro de ambiente. Regresamos al punto A.

So, ¿qué hago? No quiero ir a lugares de ambiente, Internet no sirve, no me interezan las locazas. ¿Qué me queda? Nada.

Sí, soy una nentia estúpida que se acompleja por boberías, no me lo tienen que decir.

Yo sólo quiero querer a alguien y que ese alguien me quiera, por una vez. No sé si sea demasiado normal que los chicos gays nos enamoremos de nuestro mejor amigo heterosexual, pero no tienen idea de lo frustrante que es sentirse tan rechazado como me siento yo.

Estoy solo y no me gusta estar solo. Le tengo envidia a un par de personas que quiero y odio a la vez, porque estoy afuera, porque soy externo, porque soy el otro.

Y no saben lo mucho que me jode saber lo agradecidos que están conmigo, porque gracias a mí ellos están juntos. Pues hagan algo productivo y devuélvanme el favor.

(Con esta clase de comentarios, espantaría a cualquier prospecto, creo.)

Así que ya sabes, si eres de Toluca, Lerma o alrededores, gay, de 17 a 21 años, delgado de preferencia, varonil pero no machoestúpuido, soltero y en busca de algo serio y no de un acostón, tal vez te pueda interesar conocerme.

(¿Anuncios clasificados en mi propio blog? ¡Con los dos lectores que tengo no creo que sirva de mucho!)

Au revoir.