Archive for July, 2006

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Los derechos de Gays y Lesbianas son derechos humanos

July 28, 2006

Me puse a buscar en youtube y me encontré con este par de spots, producciones de la ILGA (Asociación Internacional de Lesbianas y Gays, por sus siglas en inglés). Como labor de activismo quiero compartirlos con ustedes.

En este, producido por la ILGA de Portugal, dos ancianas ven pasar a una pareja gay y exclaman, indignadas:

-¿Has visto eso?

-¡Difícil de creer!

-¡De manga corta y con este frío!

El letrerito final dice “Por el derecho a la indiferencia”.

En este otro vemos a un muchacho animándose a decirle algo importante a sus padres: “Necesito decirles algo… bueno… ah…”.

Cualquiera pensaría que se trata del típico: “Mamá, papá, soy gay”, ¡pero no! Más bien es un atípico “Papá, papá, soy hétero”.

El mensaje al final reza: “Los niños criados por homosexuales no necesariamente se vuelven homosexuales”.

Los dos spots son divertidos y directos, una buena manera de comunicar al público la necesidad de tolerancia. Ojalá hubiera más como estos.

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Necesidad de abrazos

July 26, 2006

Últimamente he estado necesitado de abrazos.

A veces llorar las cosas me hace sentir mejor, pero prefiero un buen abrazo. Eso vale todas las lágrimas.

Yo no demuestro mis sentimientos con mucha facilidad -otra razón por la que empezé este blog, supongo-, pero hay alguien a quien siempre demuestro de alguna forma mi estado de ánimo.

Vico, mi mejor amigo, que actualmente es una de las personas más importantes en mi vida, es un muchacho tradicional, heterosexual y regular. Nada especial. Desde hace un buen tiempo que él se la vive en mi cuarto. Casi todos los fines de semana -y casi todos los días en vacaciones- él viene a mi casa y se sienta en la silla de la computadora, y así estamos horas los dos en mi cuarto, hablando, viendo videos o escuchando música.

Muchas veces tengo hasta a diez amigos metidos en mi cuarto, echando relajo, pero Vico está aquí siempre, esten o no ellos. En tantas veces que hemos estado los dos solos hemos podido hablar de técnicamente cualquier cosa, desde sexo hasta caricaturas estúpidas -estilo Bob Esponja y similares-, y él es, por lo tanto, con quien más me abro. No dudo que él sea la persona que me conoce mejor en el mundo.

Antes de que yo saliera del clóset Vico se manifestaba como una persona abiertamente homofóbica -lo cuál me causaba mucho dolor-, pero ahora, después de que yo salí le falta poco para ser gayfriendly, aunque lo niegue. Su aceptación por mí (y por el gremio gay -por llamarlo de algún modo) ha evolucionado paulatinamente: antes evitaba hablar sobre el tema, después empezó a tomarle interés y ahora hablamos sobre eso con la misma naturalidad con la que dos muchachos heterosexuales se cuentan que chavas les gustan y esas cosas.

Sin embargo, el acercamiento afectivo entre dos varones siempre le fue incómodo. Recuerdo haberlo oído decir que no le gustaba que lo abrazaran, en especial otro hombre. Aun así, en la época inmediata a que yo saliera del clóset lo veía rodear con el brazo a sus amigos por los hombros, en un gesto amistoso que, de cualquier modo, es un abrazo, pero no a mí. Mi mente pesimista me hacía pensar que él no me daba ese tipo de muestras de cariño porque tenía miedo, ese miedo que los hombres heterosexuales tienen a que otras personas duden de su orientación o su hombría: la verdadera homofobia.

Por culpa de Óscar, más que nada, se me ha hecho la costumbre de saludar y despedir a mis mejores amigos con un abrazo. A Vico siempre lo he abrazado, desde hace mucho, pero él no me respondía el gesto. Se sentía incomodo.

Pero yo lo seguía abrazando, hasta que llegó un día en el que no lo abracé. Tal vez lo olvidé o tal vez ese día en especial no tenía ganas de hacerlo sentir incómodo. Pero entonces pasó algo que me costó trabajo creer: el que me abrazó fue él.

(Con la memoria de teflón que tiene, él de seguro no recuerda este tipo de detalles).

Desde entonces me doy cuenta que cuando lo abrazo para despedirme o saludar él también me abraza. Supongo que ya se acostumbró.

En los últimos días -semanas, meses- he pasado por una crisis emocional; como ya lo dije, no suelo demostrarlo, pero no me he sentido muy bien. A veces estoy triste, cansado, ansioso o todo a la vez. Lo cierto es que abrazar a alguien me hace sentir muy reconfortado.

Así que cuando Vico y yo estamos juntos en mi habitación me ha dado por abrazarlo (a veces pienso que, si alguien nos viera y, partiendo de que soy homosexual, pensaría que somos pareja. Pero no: Vico es heterosexual y eso es, en parte, lo que me hace quererlo más), lo abrazo porque necesito abrazar a alguien, porque es tan efectivo como llorar para desahogar mis penas, pero mucho más reconfortante.

Sin embargo no me gusta hacerlo sentir incómodo. Varias veces le pregunto si le molesta que lo haga y él me responde que no. Una vez, cuando él se preparaba para irse de mi casa, se levantó de la silla en donde estaba sentado y yo también me puse de pie; quedamos frente a frente y él me abrazó, me dio unas palmadas en la espalda y continuó su camino hacia la puerta.

Vico es la razón por la que me siento realizado. Él cambio de ser abiertamente homofóbico y cerrado a ser abierto, comprensivo y hasta cariñoso, sin dejar de ser escandalosamente heterosexual. Me gusta creer que fue gracias a mí, pero mi fe me hace pensar, sin que eso sea malo para mi ego, que mi Señor tuvo algo que ver en eso.

Sea cual sea el caso, muchas gracias, Dios.

Y un abrazo para todos.

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Es difícil amar de palabra

July 24, 2006

A veces me pregunto si en verdad te amo tanto como digo, especialmente después de tantas emociones que he experimentado en los últimos días -de nuevo estoy en el clóset, pues no las he externado, como antes.

La última vez que te vi (y no ha pasado mucho tiempo desde ese día) mi corazón latía con fuerza y mi pulso estaba peor que si tuviera que practicar una cirujía encima de un puente a punto de romperse sobre la chimenea de un volcán en erupción. Las mariposas que me había comido en el desayuno empezaban a revolotear y casi choco con un señor por andar en la lela viéndote (viendo como te desesperabas, que es lo que mejor haces). Tú estabas ocupado, muy ocupado, como siempre.

La primera vez que te vi tú no sabías de mi existencia y yo apenas había escuchado alguna palabra respecto a ti, pero desde que empezamos a hablarnos y a conocernos mis manos temblaban cuando estabas cerca.

Ya han pasado muchos días con sus noches desde que dejamos de vernos, desde que dejamos de ser una pareja, pero siempre que te hablo por teléfono marco tu número de memoria con los dedos temblorosos y mi corazón suena más fuerte que el tono de tu celular, estoy seguro.

¿Y qué pasa cuando no estás conmigo? Nada.

Es verdad que a veces me acuerdo de ti, pero ya no es en el mismo modo ni con la misma frecuencia que antes. Simplemente te recuerdo como a veces recuerdo a otros amigos a los que no veo desde hace un buen tiempo.

Tal vez es cierto que el tiempo y la distancia debilitan al amor, porque a veces ya no estoy seguro de amarte de verdad.

Pero siempre que recuerdo cada palabra tierna que me decías, cada abrazo que nos dimos y cada beso que me pedías siempre que nadie miraba me estremesco y me dan muchas ganas de revivir ese momento.

Quizá el tiempo está empezando a hacer de las suyas, aunque ya se había tardado mucho. Nunca me diste razones para dejar de amarte, incluso a pesar de esas manías tuyas, de tus constantes berrinches peleas con todo el mundo, de tus depresiones, de todas esas cosas por las que los demás se desesperaban contigo.

Aún hoy quiero protegerte, verte triunfar, verte sonreír.

No me atrevo a decir que te amo ahora, pero si te hablo, te veo o te escribo siento esa enorme necesidad de gritarlo, gritarlo, gritarlo, gritarlo, gritarlo (tipearlo, tipearlo, tipearlo, tipearlo…)

-No entiendo-

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Estar en pareja

July 21, 2006

Hace no mucho pasó que un amigo mío, mi tocayo, me preguntó si no me gustaría tener un compañero. Yo respondí que sí, pues siempre me he imaginado, a corto o a largo plazo viviendo una vida de pareja. Obviamente Paco se refería a un compañero gay, lo cual me hizo darme cuenta de lo fuera que estoy del clóset, ya que no recuerdo haberle dicho en serio sobre mis preferecnias sexuales (aunque en broma todo el mundo lo ha escuchado); estoy casi seguro de que todos los que me conocen y me estiman saben que soy gay, lo acepten o no, lo quieran o no, lo externen o no. Pero saben.

Este chavo, Paco, me presentó a otro amigo, de nombre Víctor (más Víctors para mi reserva, ¿eh?), homosexual más enclosetado que yo pero en vías de descararse. Él y yo nos llevamos muy bien desde que nos conocimos, aunque sólo nos hemos visto dos veces. Nuestra amistad se ha consolidado por fructíferas pláticas vía MSN. Lo que sí es que, por lo menos desde mi punto de vista, entre él y yo hubo empatía pero no química.

No es que el chavo sea feo (porque, de hecho, no lo es), simplemente no me gustó. No es del tipo de chavos que me gustan y su forma de ser no es como la que me imagino en mi potencial pareja, pero es una gran persona e incluso le estoy agarrando mucho cariño, como amigos.

Víctor incluso está enamorado de otro chavo que no conozco, pero al leerlo hablar de él me hace sentir mucha satisfacción por él. Sé que una relación a esta edad difícilmente resulta duradera para toda la vida, pero mientras lo haga sonreír está bien. En cualquier caso, puede resultar que terminen juntos de por vida, ¿por qué no?

Yo en verdad quisiera tener a alguién con quien compartir mi vida, incluso ahora, a sabiendas de que probablemente no sea una relación de por vida, quisiera tener un novio.

Hoy -ayer, porque ya pasa de la media noche- fuimos al cine, eramos diez personas, incluyendo dos parejas heterosexuales, una de ellas conformadas por mi mejor amigo -otro Víctor, aka Vico- y su novia, que es amiga mía desde la primaria.

Yo no sé si Vico está enamorado de ella o si simplemente le gusta; lo que sé es que él se siente bien con ella. Hemos platicado de muchas cosas a lo largo de nuestra amistad y él conoce casi todo sobre mí -estoy seguro que incluso lo que no le he contado-, y hablando sobre esto de tener pareja (dado que él es hétero y yo gay, hablar de tener novio o novia se debe englobar) él me ha externado el mismo sentimiento que yo: es bonito estar con alguién, incluso aunque no sea planeando una vida en común, pues somos jóvenes.

Vico llevaba años sin novia y ahora lo veo más feliz, aunque nunca estubo amargado o depre por no tener. Eso de estar en pareja nos complementa, pero no necesariamente es lo más importante.

Ahora bien, cada quien tiene sus móviles para querer algo, incluso una pareja. Yo tengo una razón por la que en verdad deseo estar en pareja, pero es un secreto que creo sólo Víctor (no Vico) conoce… aunque Vico bien podría estar enterado, al fin y al cabo, me conoce mejor que nadie.

Sin embargo ser gay hace las cosas más difíciles -aunque los liberales me digan que no-; es realidad que existe discriminación, miedo y temor a las miradas inquisitivas. A mi me gustaría ser como la mayoría de las parejas hétero que se pasean por todos lados tomándose las manos: invisible. A nadie le importa si un chavo y una chava se sientan juntos en una banca a platicar, tomados de la mano; pero si son dos chavos entonces todo el mundo anda volteando a verlos. Así son las cosas.

Sólo he tenido una relación sentimenta con un chavo, Omar. Él y yo fuimos novios por apenas un poco más de tres meses, sin embargo a veces pienso que, aunque fue chido, no lo disfruté como hubiera querido.

Recuerdo que una vez tuvimos una “cita doble”; él, yo y una pareja hétero de amigos nuestros. Ellos iban besándose y agarrados de la mano y diciéndose cursilerías y yo iba con Omar como si fueramos buenos amigos, pero nada más. En un momento en el que nuestros amigos se besaron en público ante la indiferencia de todo el mundo yo le susurré a Omar “¡qué envidia!” y él me dio la razón.

Quiero estar con alguién, pero además, quier poder pasearme de la mano con él sin que ninguna viejita chismosa se persigne ante nuestro pecado. Al fin que sería mío, nuestro, y de nadie más.

¿Dónde estás, corazón? Quiero verte.

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Otro buen amigo

July 17, 2006

Hoy estaba yo que me llevaba la tostada. Ustedes saben, era de esos días en los que me sentía antipático, triste, cansado, melancólico, “depre”, pues. Con mi familia evité mostrar eso, en especial porque hoy mi mamá cumple medio siglo de vida y no quería que estuviera triste.

Uno de mis mejores amigos, Gustavo, habló sobre tonterías varias, como sobre por qué no me interesan los deportes y esas cosas y, junto con Rober y Sebas me hicieron reír. Aún no estoy tan bien como quisiera, pero en este momento me siento feliz.

Es que simplemente me siento vacío, como si algo que no sé que es se hubiera ido de vacaciones. Así llevó un tiempo, acumulando desdichas, temores, tristezas y dudas. Pero al menos sé que no me falta el apoyo de mis amigos.

Una de las personas qué más quiero hizo alarde de su inmadurez rechazando tristemente el apoyo que intenté darle, pues lo que le dije fue que terminara esa historia de una vez, por el bien de él y de su ex-novia. ¿Saben qué me respondio? ¡Me dijo que pensó que yo lo apoyaría y que ya no me quería! Le respondí sencillamente: “¿Para ti qué es apoyar? Yo soy sincero contigo, porque te quiero”. No me dijo nada más (fue una conversación vía SMS). Espero que él madure y se dé cuenta de las cosas y, sobre todo, se deje de lastimar por una mujer con la que, por culpa de ambos, no pudo estar.

Creo que esa fue la gota que derramó el vaso, pues eso pasó ayer en la noche y todo el día de hoy me sentí mal, aunque en realidad ya llevaba un rato sintiéndome miserable de algún modo. Gus llegó a salvarme el pellejo.

Gracias Gus, a ti y los que me han apoyado siendo amigos de verdad.

Y feliz cumpleaños mamá, porque aunque tú no leerás este post, debo decirte que te amo con todo el corazón. El medio siglo que has vivido no es ningún desperdicio, y los años que vivirás tampoco lo serán. Gracias por llevarme en tu vientre, por llevarme de la mano y por enseñarme a ser persona. Te amo.

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Hablarse a sí mismo.

July 14, 2006

Ayer mismo estaba revisando los blogs y spaces de mis amigos y me pasé por el de Ithilwen (quién ahora se hace llamar Morta o Patty Mayonesa o no sé que), que es, a pesar de que hace una vida que no chateo con ella, mi entrañable ciber-amiga. Ella no ha actualizado su space pero me leí algunos post viejos y me detuve en uno que yo mismo había comentado antes, donde tocaba el tema de hablar solo.

Si voy con alguién en la calle tengo una necesidad necia de conversar. Si no voy con nadie tengo la misma necia necesidad de conversar. Lo bueno de ir sólo es que la persona que te escucha no puede estar sin ganas de hablar, pues eres tú mismo. Por eso me encanta hablar solo.

El problema es que yo suelo ser algo teatral para expresarme, por lo que tiendo a mover los brazos, hacer ademanes, cambiar de dirección o cosas por el estilo cuando hablo solo, lo cual significa muchas veces que alguien me vea y me tire de a loco, en el mejor de los casos.

¿De qué hablo conmigo mismo? De lo que sea: de lo que me pasó, de lo que voy a hacer, de lo que hice, de lo que me hicieron, de lo que pienso, de lo que no pienso. Simplemente el placer de hablar por hablar, que es lo mismo que me mueve para escribir este blog.

Hablando de manías, que es un tema que nos gusta discutir a menudo (a mí y a mí), yo tengo la manía de autohablarme en inglés. Cuando me autohablo en inglés el tema al que más recurro es mi deseo y necesidad por hablar y entender el inglés chido (para lo que me falta un buen trecho de camino, por cierto).

No sé si a ustedes les interesen mis manías o mis autopláticas, pero a mí sí que me interesan y tal vez por eso llevo tres días escribiendo este blog y releyendo cada post una y otra vez (y en mi manía correctiva, de la que hablaré después -no sé si con ustedes o conmigo-, me la paso haciéndole minúsculas correcciones de estilo, gramática y ortografía y encontrando más errores cada vez que leo). Por otro lado, aparte de Ithil, hoy, platicando con Vico (mi más mejor amigo), me enteré que no soy único en eso de hablar solo, aunque insisto en que no creo que él hable más solo que yo, aunque a decir verdad yo no puedo saberlo, ya que no estoy con él cuando él habla solo (me estoy empezando a marear… @_@).

Así que me estoy empezando a convencer de que en realidad no estoy tan loco como yo creía (y créanme, mis argumentos son demasiado convincentes, incluso para mí).

Ahora bien, esta ha sido la sarta más grande de desvaríos que jamás he lanzado en este blog (para cuatro entradas está bien, ¿no?). Pero la pregunta es por qué: ¿por qué escribir esta sarta de tonterías hacerca de un tema que no interesa?. Creo que hablaré de eso durante todo lo que dure mi presencia en blogger: por la necesidad de escribir sobre lo que sea, el mismo motivo que me hace hablar solo (ya lo había dicho, ¿verdad?)

Sean felices.

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La vida dura lo suficiente para encontrar a la persona indicada (si tú quieres)

July 13, 2006

Acabo de ver en este blog una genial publicidad pro uso del condón dirigida al público gay, en el que un muchacho descubré su sexualidad y tiene varias experiencias románticas y sexuales, hasta al fin encontrar a la persona indicada. El mensaje es que la vida dura lo suficiente para encontrar a la persona indicada, pero si, en experiencias previas, no se practica la seguridad, entonces probablemente la vida no dure lo suficiente.

Es traído hasta nosotros por Wilfred Brimo. Hay, por cierto, una versión igualmente buena dirigida al público heterosexual (click aquí), donde una chica va teniendo una serie de experiencias parecidas al del chico del anterior. Ambos videos son muy divertidos y están muy bien hechos, para no perderse, en definitiva.

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Reinas, de Manuel Gómez Pereira

July 13, 2006

Reinas

Recuerdo que hace poco, naufragando por youtube.com, me encontré con este video: el trailer de la película española “Reinas”, de Manuel Gómez Pereira. Me llamó la atención e inmediatamente la busqué, con éxito, en eMule.

Trata sobre tres parejas que se casan y cinco madres de los contrayentes, además de dos padres. Como todos los padres cuando se acerca la boda de sus hijos, ellos experimentarán problemas de toda índole: problemas yerno-suegra, diferencias entre consuegros, infidelidades, dificultades a la hora de preparar la ceremonia y la fiesta, discusiones de pareja… pero a esto se le suma que se trata de una ceremonia muy especial: la primera boda gay colectiva en España. ¡Todo un acontecimiento!

Oscar, un apuesto masajista y monitor de gimnasio, recibe la visita de su madre, Ofelia, la más maternal de todas, que trae consigo, desde Argentina, a su perra Marilina. Ella es una mujer dulce y gentil, protectora y alegre que siempre está interesada en la vida de su hijo, hasta el punto de ser verdaderamente molesta para su yerno.

Miguel, diseñador, el yerno de Ofelia, es un muchacho rico y glamouroso, con fobia a los perros, obstinado y berrinchudo, pero de buen corazón. Su madre, Magda, la menos maternal de todas, es una empresaria dueña del hotel -para público gay- donde se llevará a cabo la gran boda, cuya relación con su marido es más una relación de negocios que una relación amorosa y cuyo amante es el jefe de cocineros en su hotel, el cuál amenaza con afectar seriamente a la gran ceremonia si no se cumplen sus demandas.

Por otro lado, Narciso, un sexy político defensor de los derechos de los gays, se ve imposibilitado para recoger a su madre a la estación del tren, por causas de trabajo. En su lugar va su novio, Hugo, que es psicólogo -o eso entendí- pero tiene serios problemas de seguridad en sí mismo, causados por la poca aceptación que tienen sus padres de su sexualidad. Nuria, madre de Narcisco, es una mujer inestable y ninfómana -para quién no entienda, adicta al sexo- que seducirá a la persona menos indicada, además de ser una de esas madres que se comportan más como amigas que como madres con sus hijos.

Los divorciados padres de Hugo, Helena, una juez a quién no le hace mucha gracia el asunto de la boda gay y Hector, policía, el cual cuestiona la sexualidad de su hijo, deberán enfrentarse a los problemas sentimentales de este, además de que Helena se tendrá que enfrentar a un no planeado caso de gran importancia en su carrera.

Por último están Rafa y Jonás. Rafa, artista, es hijo de la actriz Reyes, elitista y tensa, mientras que Jonás, médico, es hijo de Jacinto, comunista y viudo, que ha sido por quince años jardinero de Reyes y que pronto se convertirá en consuegro u otra cosa.

Todos los enredos se entremezclan a pesar de que cada pareja no tiene relación con las otra, excepto porque todos se van a casar el mismo día y en el mismo lugar.

No es una película espectacular, pero sí es muy buena y recomendable. El tiempo que dura se pasa volando y es verdaderamente divertida, además, si no te agrada del todo la idea de dos hombres juntos, la película no es nada fuerte, aunque sí hay unos cuantos y bien dados besos. Y además muestra como las parejas homosexuales no son tan distintas de las heterosexuales.

En fin, el único problema que tuve con “Reinas” fue que debido al acento hubo partes que tuve que repetir, subir el volumen y pegar la oreja a la vocina para comprender. Las actuaciones son estupendas y la trama fluída y divertida, además de ser muy oportuna ya que hace poco se legalizaron las bodas homosexuales en España -por cierto, el guión se empezó a escribir desde antes de que existiera ese proyecto de ley.

Además, si eres gay o simpatizante de la causa, la película te arrancará unas cuantas sonrisas de satisfacción por esta boda que representa la conquista de un derecho por el que casi todos nosotros hemos luchado, de una u otra manera. Me hace soñar con el día de mi boda; ¡qué lástima que no vivo en España! Aunque, al ritmo que van las cosas… quién sabe, ¿verdad?

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Me llamo Francisco y no soy alcohólico.

July 12, 2006

Hacía un rato que tenía ganas de crear un blog en serio, porque mis anteriores -y fallidos- intentos de blog habían sido una mierda no habían sido tomados en serio por mi mismo. Hoy, para matar el tiempo, me puse a leer un blog muy bueno que, para variar, es de alguién a quien ni siquiera conozco: un homosexual argentino de gran talento literario: puto y aparte, el cual encontré no-sé-por-qué y que es una verdadera muestra de cómo se debe escribir.

Pero bueno (y basta de muletillas), no vine a hacer promoción de un blog de alguién a quien desconozco, sino a escribir mi propio blog. Digamos que si me dieron ganas de escribir al leer puto y aparte es porque mi inspiración tiene un botoncito que se aprieta cuando leo algo verdaderamente bueno, y entonces necesito escribir.

Creo que no hace falta presentarme, pues, si son mis amigos o conocidos, ya me conocen, y si son como yo, que les gusta leer blogs de desconocidos, entonces tal vez son como yo y les importan poco las especificaciones técnicas los datos personales del autor y simplemente quieren leer por el placer de hacerlo. Sin embargo, creo que por cortesía y necesidad de hablar sobre cualqueir cosa, debería de hacer una breve introducción a mi mismo.

Mi nombre es Francisco, tengo 16 años y vivo en México, en una pequeña ciudad medio-rural que ya tiene centro comercial pero aún es lo suficientemente chica como para recorrerla en menos de un día. Tengo manía de pseudo-intento-de-intelectual y de escritor. Amo la lengua española y el lenguaje escrito, además de a mi Dios, a mi familia, a mis amigos, a los animales, a cierta-persona-de-cuyo-nombre-no-quiero-acordarme pero que en-realidad-no-se-me-ha-olvidado, al buen cine y al chocolate. Soy completa e hiperbólicamente gay, asumido ante casi todo el mundo excepto mi familia (sin contar a mi hermanita, que fue la cuarta persona en enterarse en serio). Soy pseudo-otaku y amante de los libros de fantasía, tales como Harry Potter y el Señor de los Anillos.

Me gusta escribir, leer, dibujar (que por cierto, soy bastante malo), naufragar en Internet, comer, dormir, los ganzos [mi mejor amigo entenderá ;) ], ver ánime, ver películas de interés homosexual que me bajo vía eMule, leer blogs de calidad, leer fanfictions, salir con mis amigos (o que ellos vengan a mi casa, lo que es más común), ir al teatro y ponerme el reloj en el tobillo, en vez de la muñeca, para que cuando lo consulte alguien invariablemete diga “¿por qué te pones el reloj ahí?”.

Me caga molesta la homfobia (por obvias razones), el fanatismo religioso y el fanatismo anti-religioso, el feminismo radical e idiota, los cigarrillos, la gente que se la pasa diciendo cosas deprimentes como “la muerte… es tan hermosa” sólo para dar lástima, el maltrato hacia los animales, la gente que no sabe escuchar y las faltas garrafales horrografía.

Soy un adolescente típico de humor cambiante, que ora está bien feliz, ora está chillando como mariquita. Muchos me dicen que soy muy maduro para mi edad, pero a mí me gusta saltar como pendejo, caminar hacia atrás, hacer caras, jugar con mi hermanito, decir tonterías, ver Bob Esponja y reír mucho-mucho. Tal vez es verdad, soy demasiado maduro.

Hablando de otra cosa, el nombre del blog lo escogí porque, cuando no tengo nada que hacer y tengo esta típica ansiedad de necesito-hacer-cualquier-cosa pero no-tengo-ganas-de-hacer-nada (¿nunca les ha pasado?) me pongo a caminar por mi casa de un lado a otro y mi mamá me dice que parezco león enjaulado; además de que me gustan mucho los leones.

Y pues, ¡oh, maravilla… derrumbe! (no traten de entender, chiste local), no queda nada que decir más que adiós, así pues:

Nos vemos por ahí (no es albur). Sayonara.